poesia latinoamericana

Hemingway

La amaba tanto
pero era tan fría
siempre tan fría
alejada de todo
alejada de mi
la amaba
la necesitaba
y cada vez que
intentaba poseerla
siempre era imposible
creció mi amor por ella
era una obsesión
quería poder tocarla
quería poder besarle
quería sentirla en mis manos
la veía siempre
a veces llegaba a tocarla
a veces llegábamos a estar juntos
pero nunca era suficiente
la amaba tanto
que un día la tomé en mis manos
la bese y explotó mi cabeza
la amaba tanto que me mató
la amaba, en verdad la amaba.

te rendiste en la vida, te digo, tú dices que no

has cambiado
ya no sos el mismo
se te nota en los ojos
en la mirada perdida

Ya no sos igual
la vida te ha derrotado

ahora estas perdido
cubierto de tierra
ya no puedes respirar
ya no puedes hacer nada
la vida te ha derrotado
ya no sos igual

se perdió el fuego en tus ojos
tus manos ahora son de mármol
te has quedado sin palabras
sin aliento, sin vida

Te caíste del cielo
te cortaron las alas
dejaste de nadar
dejaste de correr
te dejaste vencer
ahora las drogas se llaman hogar.

El lado oscuro de las cosas

Dicen que el miedo te venció
que ya no caminas con la frente en alto
no hay rastro de orgullo en tu mirada

dicen que te rendiste con la vida
y que ahora solo cuentas los segundos
esperando el trágico final

que ya no escribes
que ya no bailas
que ya no sonríes

dicen que la ilusión murió en ti
que has perdido peso
y que fumas como desesperada
que rompes en llanto
a cada cuanto

dicen que ya no le esperas
que ya nada tiene sentido
que estas cansada
dicen que te rendiste con la vida.

Miles de vidas pasaron

Parado en la esquina
el semáforo en rojo
puedo avanzar pero no lo hago
miles de vidas pasan
vienen y van
y sigo ahí parado
con la mirada perdida
con toda la tristeza del mundo
sigo ahí, la luz cambia
la luz vuelve a cambiar
rojo de nuevo
más vidas y más vidas
luego me desplomé
rompí en llanto
y a nadie le importo.

Dakota

se fue como una tarde triste al final de verano
me escribió un WhatsApp
decía:  “au revoir ♥
le escribí un e-mail
nunca lo respondió
salí esa misma tarde
fui al bar local
hice match con Lola o Ramona
no recuerdo su nombre
desperté al día siguiente
sin un centavo en la bolsa
camine a casa
y escribí este poema.

cinco cero cinco

Siéntate en el sofá
veamos algo en Netflix
una serie o una película
que más da.

Voy a encender un cigarrillo
en el patio trasero
de la casa que esta abandonada
para que el humo no te mate.

Dibujaré tu sonrisa
en las paredes
que con el tiempo
han perdido su color.

Te buscaré en cada esquina
de esta casa que llamamos hogar
hasta encontrarte
y pueda sentir lo húmedo de tus labios.

Te esperaré en la cama
esperando que el latido
de nuestros corazones
compongan una melodía.